Tormentas... ¿dónde queda el sol?
Rasquicios de él se ven tras los nubarrones, pero la lluvia aprieta para que no miremos al cielo y lo encontremos. No sabe que hay personas a las que le gusta ver como caen las gotitas del cielo.
Hoy las nubes están en su máxima plenitud, van más allá del infinito, de lo que alcanzo a ver. Pero el arcoíris se quiere abrir paso, va dando empujones, quiere ser el protagonista de la obra. Brilla, resplandece, colorea el cielo... pero las nubes le aprietan, comienza a ahogarle y se desvanece.
¡Qué tan fácil parece! Si supierais lo que a el arcoíris le ha disgustado. Todo su empeño puesto para una sola obra que al final no fue representada.
Pobre arcoíris...